RAÚL CONTRERAS OMAÑA
El pasado día sábado por la mañana me topé con una noticia que me hizo decidir la orientación del presente escrito.
Y es que fui a encontrar que dentro de las propuestas para el presupuesto nacional que hace el Secretario de Hacienda, Agustín Carstens, se anota que el recorte al gasto educativo en nuestro país será el segundo más fuerte de todos los que se realizarán, llegando a los 7 mil millones de pesos, estando sólo por debajo de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes.
Esto me hace reflexionar lo siguiente: ¿cómo es posible que en nuestro país, que es uno de los que presentan peores niveles en educación media y básica en el mundo, el segundo recorte más fuerte en la afluencia económica se dé en el área educativa? Esta es una decisión verdaderamente absurda, y que sólo refleja la muy pobre cultura histórica con que cuenta nuestro Secretario de Hacienda, ya que es bien sabido que los países del antes llamado “primer mundo”, en sus peores momentos de crisis, siempre han enfocado una MAYOR parte del tesoro hacia la educación. ¿Por qué? Porque de la preparación de sus jóvenes dependen las futuras fuentes de empleo, la investigación, la inversión. De ese modo demuestran haber aprendido la lección, y dejan sembradas las semillas que evitarán que crisis similares vuelvan a suceder.
Sólo en un país como el nuestro la educación se puede considerar sacrificable, dispensable.
Sólo en México se puede preferir agudizar las ya de por sí vergonzosas carencias educativas –tanto humanas como materiales, en todos los niveles— antes que recortar el presupuesto de, por ejemplo, el gasto Presidencial o el del Tribunal Federal de Justicia Fiscal y Administrativa –que serán las dependencias que menos resentirán el ajuste presupuestal—.
Sólo en México, único país en América donde se considera que la enseñanza de la filosofía es irrelevante en las preparatorias, nadie en la SEP se ha atrevido a levantar la voz para demandar una explicación detallada de esta propuesta tan irracional.
Debemos prepararnos para vivir en un México cada vez más lleno de ignorancia, desempleo y pobre competitividad económica y educativa. Nada para la educación bien regulada y de calidad, pero todo para las grandes empresas y los grupos políticos. Así las cosas en nuestro país.
Un espacio semanal de Raúl Contreras Omaña para perderse entre las Nieblas de la Idea, encontrarse en la Libertad de las Palabras y tomar un buen Café con los Amigos.
martes, 18 de agosto de 2009
domingo, 2 de agosto de 2009
EL PROBLEMA HUMANO (SEGUNDA PARTE)
RAÚL CONTRERAS OMAÑA
En la prehistoria el animal más indefenso de todos era sin duda el hombre primitivo. Carente de garras o colmillos, sin pelo grueso ni escamas, sin la capacidad de sobrevivir en el agua por largos periodos de tiempo o de poder escalar árboles y montañas, frágil ante el frío extremo, la lluvia o el calor, tuvo sin embargo la ventaja de ser el poseedor de la obra más compleja y perfecta de la naturaleza de que se tiene registro incluso hasta nuestros días: el cerebro humano. La mayor complejidad biológica y evolutiva, la herencia última y el resultado de millones de años de existencia del universo tal como lo conocemos se encierran dentro de las circunvoluciones de este órgano, tan misterioso como fascinante. Y el pensamiento elaborado, esa capacidad de reflexionar sobre nosotros mismos y nuestros actos, es precisamente el resultado de esa complejidad que llevamos guardada dentro del cráneo.
Así que a pesar de su aparente indefensión física, el hombre consiguió sobrevivir y crear gracias a su superioridad mental, hasta erigirse como un auténtico señor de la naturaleza. Se unió con sus iguales desempeñando roles sociales complejos –primero en hordas nómadas y luego en tribus sedentarias— para protegerse de los peligros circundantes; consiguió domar animales salvajes a los que alguna vez temió, logró comprender el proceso de nacimiento y crecimiento de las plantas hasta desarrollar la agricultura, confeccionó vestidos con pieles, construyó hogares en las sólidas montañas, logró el control del fuego antes indomable, y finalmente desarrolló herramientas a partir de rocas, madera y hueso hasta que, con la invención de la rueda y el arado, llegó una transformación en el ciclo de las sociedades que no habría de volver a detenerse.
Pero en este momento el problema humano apenas estaba comenzando, y tan sólo se habían sentado las bases de lo que sería el pensamiento del hombre en el futuro. Tal como el mismo Chavarría escribió:
Continuando con nuestro intento de definición del problema humano, a todos nos queda claro que las funciones mentales superiores humanas (pensamiento, raciocinio, lógica, abstracción, cognición, cálculo) han sido herramientas indispensables desde antes del comienzo de la historia (definiendo este último como el momento en que el hombre desarrolló la escritura).
En la prehistoria el animal más indefenso de todos era sin duda el hombre primitivo. Carente de garras o colmillos, sin pelo grueso ni escamas, sin la capacidad de sobrevivir en el agua por largos periodos de tiempo o de poder escalar árboles y montañas, frágil ante el frío extremo, la lluvia o el calor, tuvo sin embargo la ventaja de ser el poseedor de la obra más compleja y perfecta de la naturaleza de que se tiene registro incluso hasta nuestros días: el cerebro humano. La mayor complejidad biológica y evolutiva, la herencia última y el resultado de millones de años de existencia del universo tal como lo conocemos se encierran dentro de las circunvoluciones de este órgano, tan misterioso como fascinante. Y el pensamiento elaborado, esa capacidad de reflexionar sobre nosotros mismos y nuestros actos, es precisamente el resultado de esa complejidad que llevamos guardada dentro del cráneo.
En marzo de este año, Pedro Chavarría Xicoténcatl publicó lo siguiente en uno de sus escritos de divulgación científica:
"Cuando nos creemos individuales no somos más que una parte del universo que ha adquirido conciencia y se atreve a emplear una palabra cargada del más profundo significado: Yo. Creo que soy, cuando en realidad el universo es."
Así que a pesar de su aparente indefensión física, el hombre consiguió sobrevivir y crear gracias a su superioridad mental, hasta erigirse como un auténtico señor de la naturaleza. Se unió con sus iguales desempeñando roles sociales complejos –primero en hordas nómadas y luego en tribus sedentarias— para protegerse de los peligros circundantes; consiguió domar animales salvajes a los que alguna vez temió, logró comprender el proceso de nacimiento y crecimiento de las plantas hasta desarrollar la agricultura, confeccionó vestidos con pieles, construyó hogares en las sólidas montañas, logró el control del fuego antes indomable, y finalmente desarrolló herramientas a partir de rocas, madera y hueso hasta que, con la invención de la rueda y el arado, llegó una transformación en el ciclo de las sociedades que no habría de volver a detenerse.
Pero en este momento el problema humano apenas estaba comenzando, y tan sólo se habían sentado las bases de lo que sería el pensamiento del hombre en el futuro. Tal como el mismo Chavarría escribió:
"La vida es un continuo amasar donde surgen figuritas capaces de mantenerse y hasta pensar sobre el pensar, que voltean hacia el firmamento y se maravillan, sin darse cuenta que es la misma masa lo que ven, que viajan sin saber que son pasajeros. La conciencia individual lograda por el cerebro humano es aún incompleta y no alcanza a entender qué es la vida ni cuáles sonn sus posibilidades últimas".
Pero de eso seguiremos charlando la próxima semana.
domingo, 26 de julio de 2009
EL PROBLEMA HUMANO (PRIMERA PARTE)
RAÚL CONTRERAS OMAÑA
Comenzaré diciendo que el principal problema humano se llama Pensamiento. La capacidad de reflexionar y analizar el mundo, de introyectarlo, la facultad de autocomprenderse y autodefinirse como ser independiente y único vuelve la experiencia humana una vivencia irrepetible. En conjunto con la Inteligencia y la Razón, el Pensamiento permite la elevación del hombre por encima del resto de los seres que lo rodean, y lo convierte –por lo menos para sus propios ojos— en el centro del universo. A este modo de ubicarse en el mundo como el eje alrededor del cual giran el resto de las cosas se le conoce desde la Edad Media como “Visión Antropocéntrica del Cosmos”.
Esta forma de vernos como dueños del mundo no es nueva en absoluto. De hecho, es una de las herencias más antiguas con las que cuenta la historia de la Humanidad. Desde los tiempos en que surgieron las primeras religiones en la India y el Medio Oriente –Asiria y Caldea, para ser más precisos—, las leyendas sobre la creación del universo y de la tierra por uno o varios Dioses generalmente culminaban en el momento en que dicho Creador daba vida al hombre como su obra más perfecta, y ponía en sus manos al resto de los seres.
Estas creencias evolucionaron, e influyeron poderosamente sobre corrientes que se desarrollaron varios siglos más tarde, entre las que por supuesto se encuentran el Judaísmo y el Cristianismo en todas sus derivaciones. A decir del libro bíblico del Génesis, el sexto día Dios creó al hombre a su imagen y semejanza, le otorgó un alma superior con el aliento –es decir, el Pensamiento y la Razón— y le entregó los animales y las plantas para que las gobernase y aprovechase como mejor lo decidiera. De acuerdo con estas interpretaciones, el mundo fue expresamente creado para el hombre. Él es el Señor, el dueño absoluto de la naturaleza y sus componentes.
Esta idea del ser humano como poseedor del cosmos fue pasando de mano en mano a través de la historia, hasta llegar a los tiempos del racionalismo y posteriormente a los ideólogos de la revolución industrial, y eso dejaría escrito el destino del hombre de nuestros tiempos en forma imprevisible. Pero de esto seguiremos charlando la próxima semana.
Comenzaré diciendo que el principal problema humano se llama Pensamiento. La capacidad de reflexionar y analizar el mundo, de introyectarlo, la facultad de autocomprenderse y autodefinirse como ser independiente y único vuelve la experiencia humana una vivencia irrepetible. En conjunto con la Inteligencia y la Razón, el Pensamiento permite la elevación del hombre por encima del resto de los seres que lo rodean, y lo convierte –por lo menos para sus propios ojos— en el centro del universo. A este modo de ubicarse en el mundo como el eje alrededor del cual giran el resto de las cosas se le conoce desde la Edad Media como “Visión Antropocéntrica del Cosmos”.
Esta forma de vernos como dueños del mundo no es nueva en absoluto. De hecho, es una de las herencias más antiguas con las que cuenta la historia de la Humanidad. Desde los tiempos en que surgieron las primeras religiones en la India y el Medio Oriente –Asiria y Caldea, para ser más precisos—, las leyendas sobre la creación del universo y de la tierra por uno o varios Dioses generalmente culminaban en el momento en que dicho Creador daba vida al hombre como su obra más perfecta, y ponía en sus manos al resto de los seres.
Estas creencias evolucionaron, e influyeron poderosamente sobre corrientes que se desarrollaron varios siglos más tarde, entre las que por supuesto se encuentran el Judaísmo y el Cristianismo en todas sus derivaciones. A decir del libro bíblico del Génesis, el sexto día Dios creó al hombre a su imagen y semejanza, le otorgó un alma superior con el aliento –es decir, el Pensamiento y la Razón— y le entregó los animales y las plantas para que las gobernase y aprovechase como mejor lo decidiera. De acuerdo con estas interpretaciones, el mundo fue expresamente creado para el hombre. Él es el Señor, el dueño absoluto de la naturaleza y sus componentes.
Esta idea del ser humano como poseedor del cosmos fue pasando de mano en mano a través de la historia, hasta llegar a los tiempos del racionalismo y posteriormente a los ideólogos de la revolución industrial, y eso dejaría escrito el destino del hombre de nuestros tiempos en forma imprevisible. Pero de esto seguiremos charlando la próxima semana.
sábado, 4 de julio de 2009
POST INVITADO
"JOSÉ VASCONCELOS"
-MARÍA DEL PILAR TORRES ANGUIANO
En su juventud, Vasconcelos encuentra en el intuicionismo una alternativa al positivismo que se padece desde las aulas. Continúa la línea intuicionista pero decide crear un proyecto de sistema filosófico capaz de extenderse a través de la Metafísica, le Ética y la Estética, para llegar a la educación en todos los niveles, el arte y la cultura. En un principio lo llama Sistema del monismo estético y después, sistema sinfónico.
El sistema filosófico de Vasconcelos incluye las principales ramas de la filosofía: Cosmología, metafísica, logíca, ética y estética. Dentro de este esquema filosófico, ubica a la belleza como la forma más alta de la verdad y al conocimiento como la acción redentora que le permite al hombre captar el sentido del cosmos.
El aspecto educativo de Vasconcelos es ampliamente conocido –aunque no suficientemente estudiado ni mucho menos practicado- porque en el mejor de los casos, se recuerda al creador del escudo y lema de la universidad, al gran impulsor y autor intelectual del muralismo mexicano, y al creador de la secretaria de educación pública. Pero todos estos hechos son solo son solo efectos de una causa que es su pensamiento filosófico.
El antecedente filosófico inmediato del sistema vasconcelista del monismo estético, lo constituye su ensayo: Pitágoras, una teoría del ritmo, que se publicó En esta obra en 1916 en la revista cubana Cuba contemporánea. Vasconcelos realiza una lectura estética de la filosofía pitagórica. En donde añade que el número tiene un aspecto aritmético, analítico y geométrico, pero ante todo, rítmico. De esta obra, en la que se nos muestra a un Pitágoras esteta, extraemos la noción vasconceliana de ritmo, tan importante en su cosmovisión.
En síntesis: la concepción occidental de la filosofía dice que las matemáticas son la base de la música, Vasconcelos lo entiende a la inversa: la música es el paradigma de la música. La base de su cosmovisión es la musicalidad intrínseca del universo, al que entiende como una gran sinfonía, cuyo pentagrama es la filosofía. De ahí el fundamento de la propuesta vasconceliana de la educación estética.
Otra obra que merece ser mencionada es la de “Estudios indostánicos”. En esta obra, realiza una hermenéutica de los elementos fundamentales de los pensamientos hinduista y budista por su potencialidad metafísica y su contenido filosófico. Parte de este ultimo es el interés ya postmoderno, de superar las dicotomías presentes en la filosofía, como la que hay entre sujeto y objeto, occidente y oriente, etc. La filosofía –dice- no es solo occidental u oriental, es simplemente filosofía.
La visión metafísica de Vasconcelos, aborda la dinámica del ser en términos estéticos, es decir, el movimiento permite al hombre avanzar por estadios ascendentes hacia la totalidad. Rechaza al racionalismo, cuyo interés central será la idea; y abraza el misticismo que se interesa por el espíritu que es el que engendra la idea.
Este pensador mexicano buscó en su obra, el tratado de metafísica, la posibilidad de fusionar lo material con lo espiritual, su visión es que todas las cosas se desarrollan con una energía interna, como una música y que la esencia de todas las cosas la constituye el ritmo.
Desde 1916, año en el que escribe el “Pitagoras, una teoría del ritmo”, Vasconcelos tiene la intuición de lo que será su obra mas importante: “La Estética. Es hasta los años cuarentas cuando llega esta obra, en la que reafirma constantemente las bases de su pensamiento. Buena parte de esta obra está dedicada a explorar el papel del arte, que es fundamental, pero en el sistema Vasconceliano, el arte parece estar subordinado operativamente a la filosofía, por su potencialidad comunicativa, transmisora de verdad y libertad. La belleza está contenida en el artista y en el arte, no en la obra artística que es material. La estética vasconceliana nos habla de un arte idealista, no el que imita a la naturaleza, sino el que intenta superarla.
Son muchas las cosas que hay que decir, y sobre todo las que hay que pensar acerca de Jose Vasconcelos, por lo tanto, cualquier intento resulta insuficiente, pues se trata de un hombre que supera su obra y todo lo que sobre el se dice. No se escriben artículos sobre Vasconcelos, más bien, se evoca al personaje, se piensa al filósofo, se charla con el intelectual, se lee al escritor y al mismo tiempo se conoce al hombre de carne y hueso con tal familiaridad que el lector casi puede tocarlo con los ojos como si fueran manos. Se toma como pretexto su vida para pensar en el México con el que soñó y en el que algunos sueñan. Vasconcelos es un hombre de espíritu singular y temperamento apasionado, con una seguridad absoluta de lo que quería y lo que podía conseguir. Convencido que no hay más límite que el hacer y el pensar quiso transmitir su convicccion a todos los mexicanos.
Resulta hasta cierto punto un lugar común la pregunta de si existe o no filosofía mexicana en general, y filosofía de Vasconcelos en particular. No pocos comentadores coinciden en señalar que para quienes le tienen como político , sus discursos son demasiado conceptuales, para quienes lo tienen como ensayista, sus ensayos son demasiado líricos, sus cuentos muy “filosóficas” y su filosofía muy literaria.
Todas estas críticas provienen de una exigencia modernista de rigor y academicismo en el pensamiento filosófico que no encontramos en este autor. Pero desde la perspectiva contemporánea, o al menos desde la ruptura que suponen pensadores como Kierkegaard y Nietzsche frente a la idea anterior, José Vasconcelos cumple con el ideal de compromiso con la vida, con el hombre concreto e individual que encuentra o, al menos, busca repuestas ante los acontecimientos y experiencias de la existencia.
Podemos concluir proponiendo que desde el concepto moderno occidental de filosofía, no es el de Vasconcelos un pensamiento filosófico, academicista ni riguroso. Sin embargo, podemos añadir una característica de su pensamiento, que le asemeja a la filosofía propiamente dicha. Pues la auténtica filosofía emana de la capacidad de asombro, ante lo que se presenta como inexplicable y es siempre problemática. Aquella para la cual la pregunta es y será más importante que la respuesta.
-MARÍA DEL PILAR TORRES ANGUIANO
Vasconcelos es un clásico del siglo XX. Constructor de mitos, amante de la sabiduría, perseguidor de la verdad Es uno de esos autores que uno puede tocar con los ojos como si fueran manos.
Dice José Gaos que hay dos tipos de filósofos: los que tiene una sola idea a la que le dan vueltas y vueltas en su cabeza y a la luz de la cual observan la realidad. Y los que tienen una multiplicidad de ideas que van modificándose conforme a la realidad. Vasconcelos es de los primeros.
Vasconcelos es un pensador para quien la filosofía no se trata solo de buscar lo bello lo bueno o lo uno, sino de vivir en concordancia con esa búsqueda de lo bueno, lo bello, lo uno. No solo buscar ciertas verdades, sino vivir según esa búsqueda.
Dice José Gaos que hay dos tipos de filósofos: los que tiene una sola idea a la que le dan vueltas y vueltas en su cabeza y a la luz de la cual observan la realidad. Y los que tienen una multiplicidad de ideas que van modificándose conforme a la realidad. Vasconcelos es de los primeros.
Vasconcelos es un pensador para quien la filosofía no se trata solo de buscar lo bello lo bueno o lo uno, sino de vivir en concordancia con esa búsqueda de lo bueno, lo bello, lo uno. No solo buscar ciertas verdades, sino vivir según esa búsqueda.
En su juventud, Vasconcelos encuentra en el intuicionismo una alternativa al positivismo que se padece desde las aulas. Continúa la línea intuicionista pero decide crear un proyecto de sistema filosófico capaz de extenderse a través de la Metafísica, le Ética y la Estética, para llegar a la educación en todos los niveles, el arte y la cultura. En un principio lo llama Sistema del monismo estético y después, sistema sinfónico.
El sistema filosófico de Vasconcelos incluye las principales ramas de la filosofía: Cosmología, metafísica, logíca, ética y estética. Dentro de este esquema filosófico, ubica a la belleza como la forma más alta de la verdad y al conocimiento como la acción redentora que le permite al hombre captar el sentido del cosmos.
El aspecto educativo de Vasconcelos es ampliamente conocido –aunque no suficientemente estudiado ni mucho menos practicado- porque en el mejor de los casos, se recuerda al creador del escudo y lema de la universidad, al gran impulsor y autor intelectual del muralismo mexicano, y al creador de la secretaria de educación pública. Pero todos estos hechos son solo son solo efectos de una causa que es su pensamiento filosófico.
El antecedente filosófico inmediato del sistema vasconcelista del monismo estético, lo constituye su ensayo: Pitágoras, una teoría del ritmo, que se publicó En esta obra en 1916 en la revista cubana Cuba contemporánea. Vasconcelos realiza una lectura estética de la filosofía pitagórica. En donde añade que el número tiene un aspecto aritmético, analítico y geométrico, pero ante todo, rítmico. De esta obra, en la que se nos muestra a un Pitágoras esteta, extraemos la noción vasconceliana de ritmo, tan importante en su cosmovisión.
En síntesis: la concepción occidental de la filosofía dice que las matemáticas son la base de la música, Vasconcelos lo entiende a la inversa: la música es el paradigma de la música. La base de su cosmovisión es la musicalidad intrínseca del universo, al que entiende como una gran sinfonía, cuyo pentagrama es la filosofía. De ahí el fundamento de la propuesta vasconceliana de la educación estética.
Otra obra que merece ser mencionada es la de “Estudios indostánicos”. En esta obra, realiza una hermenéutica de los elementos fundamentales de los pensamientos hinduista y budista por su potencialidad metafísica y su contenido filosófico. Parte de este ultimo es el interés ya postmoderno, de superar las dicotomías presentes en la filosofía, como la que hay entre sujeto y objeto, occidente y oriente, etc. La filosofía –dice- no es solo occidental u oriental, es simplemente filosofía.
La visión metafísica de Vasconcelos, aborda la dinámica del ser en términos estéticos, es decir, el movimiento permite al hombre avanzar por estadios ascendentes hacia la totalidad. Rechaza al racionalismo, cuyo interés central será la idea; y abraza el misticismo que se interesa por el espíritu que es el que engendra la idea.
Este pensador mexicano buscó en su obra, el tratado de metafísica, la posibilidad de fusionar lo material con lo espiritual, su visión es que todas las cosas se desarrollan con una energía interna, como una música y que la esencia de todas las cosas la constituye el ritmo.
Desde 1916, año en el que escribe el “Pitagoras, una teoría del ritmo”, Vasconcelos tiene la intuición de lo que será su obra mas importante: “La Estética. Es hasta los años cuarentas cuando llega esta obra, en la que reafirma constantemente las bases de su pensamiento. Buena parte de esta obra está dedicada a explorar el papel del arte, que es fundamental, pero en el sistema Vasconceliano, el arte parece estar subordinado operativamente a la filosofía, por su potencialidad comunicativa, transmisora de verdad y libertad. La belleza está contenida en el artista y en el arte, no en la obra artística que es material. La estética vasconceliana nos habla de un arte idealista, no el que imita a la naturaleza, sino el que intenta superarla.
Son muchas las cosas que hay que decir, y sobre todo las que hay que pensar acerca de Jose Vasconcelos, por lo tanto, cualquier intento resulta insuficiente, pues se trata de un hombre que supera su obra y todo lo que sobre el se dice. No se escriben artículos sobre Vasconcelos, más bien, se evoca al personaje, se piensa al filósofo, se charla con el intelectual, se lee al escritor y al mismo tiempo se conoce al hombre de carne y hueso con tal familiaridad que el lector casi puede tocarlo con los ojos como si fueran manos. Se toma como pretexto su vida para pensar en el México con el que soñó y en el que algunos sueñan. Vasconcelos es un hombre de espíritu singular y temperamento apasionado, con una seguridad absoluta de lo que quería y lo que podía conseguir. Convencido que no hay más límite que el hacer y el pensar quiso transmitir su convicccion a todos los mexicanos.
Resulta hasta cierto punto un lugar común la pregunta de si existe o no filosofía mexicana en general, y filosofía de Vasconcelos en particular. No pocos comentadores coinciden en señalar que para quienes le tienen como político , sus discursos son demasiado conceptuales, para quienes lo tienen como ensayista, sus ensayos son demasiado líricos, sus cuentos muy “filosóficas” y su filosofía muy literaria.
Todas estas críticas provienen de una exigencia modernista de rigor y academicismo en el pensamiento filosófico que no encontramos en este autor. Pero desde la perspectiva contemporánea, o al menos desde la ruptura que suponen pensadores como Kierkegaard y Nietzsche frente a la idea anterior, José Vasconcelos cumple con el ideal de compromiso con la vida, con el hombre concreto e individual que encuentra o, al menos, busca repuestas ante los acontecimientos y experiencias de la existencia.
Vasconcelos no es un autor fácil de entender.
Bien podría afirmarse que luego de su muerte viene un olvido de más de 30 años. Con excepción del Ulises Criollo y La raza cósmica, sus obra no vuelven a ser editadas, por lo que todo aquel que quería estudiarlo tenia que recurrir a las librerías de lo viejo, a los despachos de los abuelos o tal vez al as bibliotecas que él mismo inaugurara varios años atrás. Después de conocer algo de su vida, nos atrevemos a decir que no solamente es lógico que se le haya olvidado. Seguramente hubiera preferido el olvido a la institucionalización histórica. De esas historiografías que se hacen por decreto presidencial.
Bien podría afirmarse que luego de su muerte viene un olvido de más de 30 años. Con excepción del Ulises Criollo y La raza cósmica, sus obra no vuelven a ser editadas, por lo que todo aquel que quería estudiarlo tenia que recurrir a las librerías de lo viejo, a los despachos de los abuelos o tal vez al as bibliotecas que él mismo inaugurara varios años atrás. Después de conocer algo de su vida, nos atrevemos a decir que no solamente es lógico que se le haya olvidado. Seguramente hubiera preferido el olvido a la institucionalización histórica. De esas historiografías que se hacen por decreto presidencial.
Podemos concluir proponiendo que desde el concepto moderno occidental de filosofía, no es el de Vasconcelos un pensamiento filosófico, academicista ni riguroso. Sin embargo, podemos añadir una característica de su pensamiento, que le asemeja a la filosofía propiamente dicha. Pues la auténtica filosofía emana de la capacidad de asombro, ante lo que se presenta como inexplicable y es siempre problemática. Aquella para la cual la pregunta es y será más importante que la respuesta.
sábado, 6 de junio de 2009
¡VOTAR NO ES ELEGIR!
RAÚL CONTRERAS OMAÑA
Siempre he sido de la idea de que, para llegar al punto más cercano a una verdad, se deben de escuchar los dos lados de una misma historia. El valor de una moneda sólo se conoce al observar sus dos caras. Es por eso que sobre todo ahora, en que los medios y las publicaciones masivas en México tienen un fuerte control por parte de grupos conservadores y de intereses puramente empresariales, el saber lo que piensan los grupos de pensadores independientes, de todas las edades, se vuelve una tarea fundamental para mantener un pensamiento verdaderamente libre.
Así que, para celebrar que el día de mañana 7 de junio celebraremos el Día de la Libertad de Expresión en México -celebración llena de bemoles, interrogantes y "ropa sucia" en los que no abundaré el día de hoy- quiero compartir los siguientes textos. Han sido tomados del periódico "Machetearte", publicación semanal independiente de extrema izquierda, distribuida en las líneas del Metro de la ciudad de México por estudiantes "rojos" de la UNAM -quienes lo entregan a cambio de unos cuantos pesos de "cooperación voluntaria"-, y que es patrocinada por los grupos de tinte comunista que aún sobreviven dentro de dicha casa de estudios.
En el "Machetearte" fechado el día 27 de mayo de 2009, apareció, dentro de la última página, la columna de nombre "¡Votar no es Elegir!" -sección La Contra, página 8-, de autor anónimo. Dentro de la misma son enunciadas las 20 mayores razones para no acudir a votar en los comisios federales que se realizarán en unas semanas. Aunque no comulgo con todas, me parecieron interesantes, por lo que decidí difundirlas a continuación. No están completas, porque ocuparían demasiado espacio. Sólo elegí algunas, que aparecen con número de su lugar original. Cada quién llegará a sus propias conclusiones. Cito textualmente:
"1.-UN SISTEMA ELECTORAL DE DERECHA. Las elecciones no están basadas en la igualdad sino en la ley del más fuerte y del que tiene más dinero. Es ideologicamente compatible con el capitalismo.
5.-VOTAS Y TE VAS. No hay participación ciudadana. La democracia termina en el momento en que depositas tu voto. Nunca más te tomarán en cuenta.
6.-DIVISIÓN Y COMPETENCIA. Los partidos políticos confrontan a los mexicanos, impiden la unidad y la cooperación.
7.-EL VOTO SECRETO ES UN VOTO DEL MIEDO. En una sociedad democrática nadie tiene por qué tener miedo de manifestar su opinión.
9.-PARÁSITOS PLURINOMINALES. Tu voto repartirá el botín a candidatos plurinominales por los que nadie votó, que no representan a nadie, y que son los más parásitos y sinvergüenzas de la política.
13.-SIN REPRESENTATIVIDAD. Los ganadores de las elecciones no representan al pueblo sino a sí mismos y a los dueños del capital; no tienen la responsabilidad de rendir cuentas al pueblo.
16.-EL NEGOCIO DE LA PARTIDOCRACIA. Los partidos políticos son un negocio millonario para sus funcionarios y candidatos, y se nutren del presupuesto público, no de sus militantes.
19.-LAS ILUSIONES NO CABEN EN LAS URNAS. La democracia, la libertad y la justicia no caben en las urnas, y les quedan grandes a este sistema político.
20.-OBLIGADOS A CONSTRUIR OTRA COSA. La abstención consciente y organizada es liberación: nos llevará a pensar y construir otra forma de hacer política."
Interesante, ¿verdad?
Insisto: no comulgo con todo lo arriba citado -aunque debo aceptar que algunos puntos sí me habían dado ya algunas vueltas en la cabeza desde hace tiempo-. Y tampoco espero que estos puntos alegren a todos los lectores, que los hagan cambiar en su opinión política, o que a todos les parezcan útiles o verdaderos. Mis metas al darlos a conocer sólo son tres:
a) que todos notemos que comentarios de este tipo difícilmente los vamos a encontrar en periódicos más "oficiales", en los noticiarios de las grandes cadenas televisivas o en las estaciones de radio que aún no han sido censuradas.
b) que hay formas de pensamiento distinto en todo nuesto país, que se organizan y distribuyen sus ideas en forma independiente, de mano en mano, haciendo el mayor honor a lo que la verdadera Libertad de Expresión significa, mostrando que en muchos casos esta última, aún en pleno siglo XXI, significa ocultarse y pertenecer a los grupos considerados "underground" para evitar los riesgos de la persecución o la represión.
c) que entendamos que EL SER HUMANO NO ESTÁ HECHO PARA CALLAR. Ponernos en contacto con todo tipo de ideas puede hacernos ver bordes distintos de la realidad, enriquecer nuestro pensamiento y conocimiento, y quizás incluso reorientar las ideas que por mucho tiempo consideramos reales y absolutas.
Nuevamente: el ser humano no está hecho para callar. Hablemos, pintemos, escribamos. Usemos el arte y la palabra, la computadora y el papel, la protesta y la denuncia, el potencial individual y la organización social. Elevemos la voz. Sólo quien tiene el valor de decir lo que piensa es verdaderamente libre. Y los hombres libres merecen un país y una forma de gobierno que mantenga intacta esa libertad. Feliz día de la Libertad de Expresión para todos.
Siempre he sido de la idea de que, para llegar al punto más cercano a una verdad, se deben de escuchar los dos lados de una misma historia. El valor de una moneda sólo se conoce al observar sus dos caras. Es por eso que sobre todo ahora, en que los medios y las publicaciones masivas en México tienen un fuerte control por parte de grupos conservadores y de intereses puramente empresariales, el saber lo que piensan los grupos de pensadores independientes, de todas las edades, se vuelve una tarea fundamental para mantener un pensamiento verdaderamente libre.
Así que, para celebrar que el día de mañana 7 de junio celebraremos el Día de la Libertad de Expresión en México -celebración llena de bemoles, interrogantes y "ropa sucia" en los que no abundaré el día de hoy- quiero compartir los siguientes textos. Han sido tomados del periódico "Machetearte", publicación semanal independiente de extrema izquierda, distribuida en las líneas del Metro de la ciudad de México por estudiantes "rojos" de la UNAM -quienes lo entregan a cambio de unos cuantos pesos de "cooperación voluntaria"-, y que es patrocinada por los grupos de tinte comunista que aún sobreviven dentro de dicha casa de estudios.
En el "Machetearte" fechado el día 27 de mayo de 2009, apareció, dentro de la última página, la columna de nombre "¡Votar no es Elegir!" -sección La Contra, página 8-, de autor anónimo. Dentro de la misma son enunciadas las 20 mayores razones para no acudir a votar en los comisios federales que se realizarán en unas semanas. Aunque no comulgo con todas, me parecieron interesantes, por lo que decidí difundirlas a continuación. No están completas, porque ocuparían demasiado espacio. Sólo elegí algunas, que aparecen con número de su lugar original. Cada quién llegará a sus propias conclusiones. Cito textualmente:
"1.-UN SISTEMA ELECTORAL DE DERECHA. Las elecciones no están basadas en la igualdad sino en la ley del más fuerte y del que tiene más dinero. Es ideologicamente compatible con el capitalismo.
5.-VOTAS Y TE VAS. No hay participación ciudadana. La democracia termina en el momento en que depositas tu voto. Nunca más te tomarán en cuenta.
6.-DIVISIÓN Y COMPETENCIA. Los partidos políticos confrontan a los mexicanos, impiden la unidad y la cooperación.
7.-EL VOTO SECRETO ES UN VOTO DEL MIEDO. En una sociedad democrática nadie tiene por qué tener miedo de manifestar su opinión.
9.-PARÁSITOS PLURINOMINALES. Tu voto repartirá el botín a candidatos plurinominales por los que nadie votó, que no representan a nadie, y que son los más parásitos y sinvergüenzas de la política.
13.-SIN REPRESENTATIVIDAD. Los ganadores de las elecciones no representan al pueblo sino a sí mismos y a los dueños del capital; no tienen la responsabilidad de rendir cuentas al pueblo.
16.-EL NEGOCIO DE LA PARTIDOCRACIA. Los partidos políticos son un negocio millonario para sus funcionarios y candidatos, y se nutren del presupuesto público, no de sus militantes.
19.-LAS ILUSIONES NO CABEN EN LAS URNAS. La democracia, la libertad y la justicia no caben en las urnas, y les quedan grandes a este sistema político.
20.-OBLIGADOS A CONSTRUIR OTRA COSA. La abstención consciente y organizada es liberación: nos llevará a pensar y construir otra forma de hacer política."
Interesante, ¿verdad?
Insisto: no comulgo con todo lo arriba citado -aunque debo aceptar que algunos puntos sí me habían dado ya algunas vueltas en la cabeza desde hace tiempo-. Y tampoco espero que estos puntos alegren a todos los lectores, que los hagan cambiar en su opinión política, o que a todos les parezcan útiles o verdaderos. Mis metas al darlos a conocer sólo son tres:
a) que todos notemos que comentarios de este tipo difícilmente los vamos a encontrar en periódicos más "oficiales", en los noticiarios de las grandes cadenas televisivas o en las estaciones de radio que aún no han sido censuradas.
b) que hay formas de pensamiento distinto en todo nuesto país, que se organizan y distribuyen sus ideas en forma independiente, de mano en mano, haciendo el mayor honor a lo que la verdadera Libertad de Expresión significa, mostrando que en muchos casos esta última, aún en pleno siglo XXI, significa ocultarse y pertenecer a los grupos considerados "underground" para evitar los riesgos de la persecución o la represión.
c) que entendamos que EL SER HUMANO NO ESTÁ HECHO PARA CALLAR. Ponernos en contacto con todo tipo de ideas puede hacernos ver bordes distintos de la realidad, enriquecer nuestro pensamiento y conocimiento, y quizás incluso reorientar las ideas que por mucho tiempo consideramos reales y absolutas.
Nuevamente: el ser humano no está hecho para callar. Hablemos, pintemos, escribamos. Usemos el arte y la palabra, la computadora y el papel, la protesta y la denuncia, el potencial individual y la organización social. Elevemos la voz. Sólo quien tiene el valor de decir lo que piensa es verdaderamente libre. Y los hombres libres merecen un país y una forma de gobierno que mantenga intacta esa libertad. Feliz día de la Libertad de Expresión para todos.
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